Uno de mis errores

En este post quería hacer una inspección sobre mi mismo analizando uno de los errores en el que a veces caigo. Espero que este post me ayude a no volver a caer en él y ya si consigo que vosotros tampoco caigaís, sería un gran logro. Os lo cuento con un ejemplo a ver si así se entiende mejor. El error del Gym Coach lo vamos a llamar.

Coach de gimnasio, de agilidad, de nutrición..

Los que me conocéis sabéis que me gusta mucho ir al gimnasio a hacer deporte. Dentro del mundillo de las pesas, se está poniendo muy de moda el entrenador personal. Antes, lo que hacía es crearte la típica tabla de ejercicios pero ahora ya está entrando también en el tema de la nutrición. Es decir, te dice tanto los ejercicios que tienes que hacer como lo que tienes que comer. Incluso cuántas horas tienes que dormir.

Entre los Coach de gimnasio, hay una competencia muy fuerte por demostrar (en instagram casi siempre) quién es el mejor entrenador (¿sólo en los Gym Coachs?). Para eso lo que se suele hacer es mostrar los resultados en uno de tus “alumnos”. Foto del antes y del después. ¡Resultado espectacular en tan sólo 2 meses! ¡Transforma tu cuerpo y cambia tu vida!

¿Cómo lo hacen? Relativamente fácil: un programa radical de dieta y ejercicio medido al detalle. Perseguido cada día, con fotos, llamadas, mensajes y lo que haga falta. El que lo cumple, además de un buen cuerpo, debería tener que entrar en reserva para el ejército.

¿Qué framework de escalado usará?
Inspección y autocrítica, dos grandes desconocidos

Me he dado cuenta que a veces, he sido ese entrenador, donde mi mayor motivación es conseguir que ese cliente tenga unos resultados espectacularmente publicitarios. Todo esto sólo para engrandecer mi ego y que todo el mundo vea lo bueno que soy, gracias a lo bien que lo he hecho en tal situación. Mi (posesivo terrible) equipo tiene que ser el mejor, lo más rápido posible.

Cuántas veces he presionado a un equipo o a una persona para trabajar de una forma diferente, sin explicar bien el fundamento, o sin dejar que la gente interiorice los motivos para cambiar o busque los suyos propios.

Y como os imaginareis, esto, en mi modesta opinión, es un error.

Las dos claves del cambio sostenible

Creo que si a esa persona que quiere cambiar, y te pide ayuda, lo único que haces es “machacarle” con una dieta radical y con una rutina asesina de gym, en cuanto le dejes solo, volverá a su estado anterior. Sí, habrás conseguido unos resultados brillantes en poco tiempo, pero nada sostenibles. Y será así porque le faltan dos cosas fundamentales:

  1. El conocimiento teórico.
    Si la persona no sabe cómo contar calorías, cómo elegir buenos ingredientes, cuales son los mejores ejercicios para desarrollar un músculo, cuántas repeticiones de cada ejercicio hacer según su objetivo, cuando tenga que hacerlo por sí mismo sin ayuda, va a estar perdido.
  2. El propósito de todo esto radica en la siguiente pregunta: ¿Cúal es tu objetivo?
    El cliente tiene que preguntarse habitualmente para qué hago todo esto. Su motivación tiene que estar muy clara. La inspección y adaptación es fundamental.
Cómo creo que se deben enfocar las transformaciones siendo un agente del cambio

Siguiendo el ejemplo del entrenador de gimnasio, creo que lo importante es poner esa base de conocimientos y hacer que la gente se replantee sus porqués y paraqués. Acompañándolos en ese proceso, pero sin empujarlos. El éxito de lo que consiga es suyo.

No podré chulear del resultado increíble de transformación en tiempo record, tampoco veré grandes cambios en poco tiempo, parecerá que no he hecho nada. Incluso quizás ya no esté en la compañia y el fruto del “sembrado” lo recoja otra persona.

A pesar de todo eso, para mi, trabajar buscando un cambio a largo plazo en un cliente, conseguir de verdad, de manera sostenible mejorar su “vida“ o “situación” creo que es mucho más sincero y útil cuando mi trabajo consiste en “Transformar”.

No puedo terminar sin meter un chistaco

Termino diciendo lo mismo que cuando estaba en la Universidad y suspendía todas las asignaturas: No soy un completo inútil, por lo menos valgo de mal ejemplo.

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