¿Es la agilidad para todos?

Llevo tiempo conversando con mis compañeros si la agilidad es para todos. Es decir, si podemos aplicarla a cualquier empresa o equipo. Como bien me enseñó mi amigo Javi la respuesta casi siempre es depende. Pero, de qué depende. Quería compartir con vosotros, cafilistas, algunas de mis ideas sobre este tema.

Línea de flotación

La línea de flotación de un barco es aquella que separa la parte que se hunde en el agua de la que no. Si un barco recibe un impacto por encima de esa línea el barco no se hundirá, en cambio, un impacto por debajo de esa línea hará que empiece a entrar agua en el barco.

Uno de los aspectos que considero importantes a la hora de saber si en una empresa o equipo se puede desarrollar una cultura Agile es en donde impacta en su línea de flotación, es decir si va a soportar o no el impacto de dicha transformación.

Durante la última formación recibida por Jerónimo Palacios hemos hablado, entre otras cosas, de la gráfica en J. Según esta gráfica cuando inicias cualquier cambio inicialmente tu productividad baja para luego mejorar. Esta secuencia se produce cada vez que se crea un nuevo cambio en el sistema. Esto se puede ver, por ejemplo, cuando en una ciudad cambian el sentido de las calles, al principio parece que todo empeora para luego mejorar.

Gráfica en J
gráfica en J

Como estaréis intuyendo si esa bajada inicial impacta por debajo de la línea de flotación del equipo o empresa tenemos problemas. Inicialmente puede que ni sea sensato intentar realizar una transformación en un sistema que no tiene recursos para superarla. Aun así, podemos intentarlo, pero lo más probable es que en el momento que nuestro proceso de cambio empiece a golpear por debajo de la línea de flotación este sea cancelado y se vuelva al punto de partida. Aviso a navegantes, esa línea no solo la marca el mínimo de la gráfica, si no también el tiempo que tarda el sistema en empezar a estar por encima del punto inicial.

Antes de iniciar cualquier cambio deberíamos mantener una conversación que nos aclare dónde está esa línea para proponer cambios más o menos disruptivos o incluso no intentar ninguna transformación en ese momento.

Proceso de aprendizaje

Hasta ahora hemos hablado del impacto en el sistema, pero también el éxito o fracaso de la iniciativa depende de las personas que la viven. En este punto me gustaría hablar del proceso de aprendizaje, un modelo que explica cómo aprendemos y se divide en cuatro fases:

  • Ignorancia Inconsciente: No sé que no sé algo.
  • Ignorancia consciente: Sé que no sé algo.
  • Conocimiento consciente: Sé algo pero tengo que pensar sobre ello
  • Conocimiento Inconsciente: Sé algo y no tengo que pensar sobre ello, lo tengo integrado.

Creo que la definición es autoexplicativa, no obstante, si queréis que profundicemos en esto dejad algún comentario.

De este proceso lo que podemos aprender es que cuando intentamos enseñar algo nuevo a una persona, pongamos por ejemplo Scrum, pasará por estas cuatro fases. Por ejemplo.

  • En la fase uno no sabe ni lo que es Scrum. Por lo tanto no lo aplica (o lo aplica sin saber que se llama Scrum).
  • En la segunda fase, posiblemente tras una formación o leyendo un blog como este, empieza a saber que no sabe Scrum. En este momento la persona puede tomar dos decisiones: aprender Scrum o no aprenderlo. En nuestra vida hay muchas cosas que sabemos que no sabemos, y por ello no nos lanzamos a aprenderlas.
  • En la tercera fase la persona ha decidido aprender pero tiene que estar pensando y recordando continuamente que cosas tiene que hacer y aplicar. Es igual que cuando nos sacamos el carnet de conducir, continuamente teníamos que estar atentos a las marchas, el tráfico etc.
  • En la cuarta fase la persona ha integrado Scrum y ya no tiene que pensar ni recordar qué cosas tiene que hacer, simplemente las hace. Si volvemos al paralelismo con el carnet de conducir, es cuando ya conduces pero puedes estar pensando en otras cosas.

En este modelo hay dos momentos cruciales. El paso de la fase dos a la fase tres. Es decir, puede que haya personas que no quieran realizar ningún cambio en su forma de hacer las cosas y ante eso poco podemos hacer.

El segundo momento es durante toda la fase tres ya que la productividad de la persona bajará debido a que está dedicando tiempo y esfuerzo a integrar el cambio. Este tiempo depende de cada persona y aquí solo nos queda tener paciencia, siempre y cuando no impacte bajo la línea de flotación del equipo o la empresa.

Obviamente hay muchos más factores a la hora de responder a la pregunta de si se puede aplicar la Agilidad en una empresa, pero hoy nos hemos centrados en estos, uno que impacta sobre el sistema completo y otro que tiene que ver con cómo las personas se adaptan al cambio.

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