Agile Coach “no quiero que me transformes”

Mucho hablamos de la Transformación Digital. Dentro de ella, un papel muy relevante es abordar la Transformación Cultural o Agile para que la organización aprenda a funcionar de otra manera.
Transformación, que palabra tan de moda y que contiene tantas implicaciones. Frederic Laloux hablaba de que en las organizaciones jerárquicas cuyo propósito es el dinero y el crecimiento dentro de la pirámide una transformación era complicada. ¡La gente no quiere que se les transforme!.
Tobías Mayer lo explicaba que cuando iba a una empresa para Transformarla le pedían que se focalizara en los equipos. Era una manera de “los equipos son vagos y tienen que ser más productivos”. Tobías decía que eso pasaba por la manera de dirigir de la dirección y que cuando fue a transformarla lo rechazaron.

¿De verdad quieren que las transformemos? Las pirámides no quieren moverse, la cultura que impera es la de la felicidad en base al trabajo duro y la recompensa final, lo que se conoce como “carrot and stick”. Empujar una pirámide con el argumento de que las llevaremos a un estado mejor o a que en caso contrario el mercado se las come.
Los equipos de “abajo” están muy poco empoderados y no quieren líos. Los mandos intermedios tienen su cuota de poder, no les interesa y la dirección no tiene tiempo para interiorizar el cambio. Sin embargo, todas esas personas si están de acuerdo en que las cosas se pueden hacer mejor. De que hay algo que falla en las organizaciones. Por eso muchas organizaciones están explorando esa transformación, quizás sea la manera mejorar su día a día.

A las personas les gusta buscar su propia motivación, moldear el propósito de la organización hacia algo que de verdad les motive y entonces sí que trabajan con auténtica pasión. Pero no hay tiempo para descubrir ese propósito, vivimos en la prisa constante y los clientes aprietan.

¿Qué alternativa tenemos? A raíz de descubrir Scrum Studio empecé a pensar si en vez de Transformación Digital hay que empezar a hablar de “Construcción Digital”. Una manera de empezar de cero con personas preparadas para trabajar de manera autoorganizada, con un propósito con el que se sienten alineados y con maestría como bandera.
Muchas startups trabajan así al principio pero al crecer van perdiendo su esencia y se convierten en una pirámide que años después hay que transformar.

Las organizaciones tradicionales tienen un propósito, y siguen funcionando bien en el mundo actual. El miedo es el futuro, pero el futuro ya está aquí y esperar a que toda una organización cambie es pedir demasiado. Construir nos permite innovar,  pensar diferente, quitarnos de la cabeza las reglas del pasado para un mundo que acaba de llegar.
Partamos de la base de que es una hipótesis ¿Cómo sería una organización Agile 100%?
Expongo algunas características que podrían tener:

  • El propósito no seria ganar dinero. Sería algo que motivara a todos los miembros de la organización.
  • Ganaría dinero. Necesitamos aire para vivir pero no vivimos para respirar. Si las personas están motivadas alcanzando un propósito que cubre una necesidad del mundo, eso se podría monetizar.
  • Los equipos se auto organizarían, no solo a nivel de cómo afrontar su trabajo, sino mucho más allá: Contrataciones, despidos, salarios, vacaciones, herramientas… Cualquier cosa que necesitaran para alcanzar el propósito de la organización.
  • El crecimiento de la organización sólo tendría sentido si de esa manera se les acerca a su propósito (que no es el dinero).
  • Las comunicaciones serían más productivas al tener más transparencia. Donde nada se oculta desaparecen los miedos y las conversaciones nocivas que lo acompañan.
  • Clientes más satisfechos porque detrás del mostrador habría personas con pasión por lo que hacen.
  • Retos constantes de superación en equipo. Personas que aprenden unas de otras. Compartir en vez de retener, buscar crecimiento compartido. Aquí estaría la maestría.

Seguro que estás pensando “Esto en mi organización es imposible”. Quizás transformar una organización a algo así lo sea pero… ¿lo podemos construir de cero? Crear una nueva cultura que cambie el paradigma de cómo se debe trabajar.

Que conste que este tipo de organizaciones quizás no necesiten de un Agile Coach. ¡Ya hemos cambiado el mundo… nuestro propósito como Agile Coach habrá terminado.

Agile Coach “no quiero que me transformes”
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